

En la actualidad, gran parte del alcance de nuestra proyección profesional depende de nuestra identidad digital. Dentro de este tema hay dos aspectos que flotan en el ambiente. En algunas ocasiones los manejamos indistintamente pero… es fundamental tenerlos claros.
Por lo tanto, vamos a iniciar conceptualizando.
Es el anglisismo arraigado de mercadotecnia. Estamos hablando de una ciencia, un conjunto de técnicas, investigaciones, métodos, etcétera. Su principal objeto de estudio es el comercio, con todo lo que los mercados, consumidores, productores, vendedores y más elementos, conllevan. En este caso, la meta es facilitar los procesos de gestión para facilitar el intercambio de productos – servicios, para satisfacer una necesidad.
Esta disciplina se ha aplicado en todo momento en la historia de la humanidad. Es importante recalcar que los principales analistas coinciden en dar como punto de inflexión la invención de la imprenta. Este concepto ha evolucionado a pasos agigantados, abarcando y fusionándose con otras ciencias. En este sentido, existen una infinidad de campos, especialidades y aplicaciones. Por ello, el neuromarketing, marketing sensorial, o marketing educativo, resultan interesantes ejemplos.
Conociendo el concepto anterior, hacernos una idea de este aspecto es casi intuitivo. En pocas palabras: nos vendemos a nosotros mismos.
Es hacer de nuestras características de personalidad y profesión un producto a vender .
Tomemos en cuenta que, en este caso, NUESTROS CLIENTES son nuestros TEÓRICOS EMPLEADORES. El segundo paso es conocer y aplicar las técnicas de marketing. Dicho aspecto es fundamental para promover todas las características que conllevan nuestra identidad digital. Tomemos en cuenta que estos aspectos son de suma importancia para nuestra proyección profesional. La gran evolución diaria de la red favorece la alta competitividad, globalidad, interacción multidisciplinales o sinergias entre “colegas” y lo más importante, condiciona la confianza.
Es formar un concepto, un sello de identidad propio. Por lo tanto, debemos consolidar nuestras cualidades, características, valores y actitudes. Es resultado de un trabajo a largo plazo al que se denomina branding personal, tema del que trataremos en otro momento… Dentro de este aspecto entran en juego factores fundamentales tales como la infoxicación, reputación y visibilidad.
Aunque este proceso es largo y arduo, es fundamental. Recordemos que una marca es la identidad, el alma de un producto para su éxito en el ámbito comercial.
Después de haber resumido los conceptos de marketing personal y marca personal, podemos entender la interacciones que existen entre ambos temas. La marca es parte fundamental de marketing.
En la actualidad, el éxito condiciona nuestra proyección profesional. Nuestra proyección profesional depende de nuestra identidad digital. Esta situación la recoge fenomenalmente la frase de François de La Rochefoucauld (1613-1680 Escritor francés):
“Para tener éxito debemos hacer todo lo posible por parecer exitosos”
Por lo tanto….
3 Comments
[…] carrera. Buscamos la ayuda de la red para difundirnos. Lo cual es fundamental para definir nuestra marca personal y nuestro marketing personal. Al mismo tiempo, es importante tener clara la respuesta a la […]
[…] tener una meta es una parte importante para nuestra marca personal. En general, lo básico es plantearnos un camino para trazar la ruta a seguir. Esta es […]
[…] carrera. Buscamos la ayuda de la red para difundirnos. Lo cual es fundamental para definir nuestra marca personal y nuestro marketing personal. Al mismo tiempo, es importante tener clara la respuesta a la […]