

¡Este aspecto puede ser peligroso! Aunque, el ejecutarlo adecuadamente contribuye a darnos un valor en nuestra “marca personal”. Una curación contribuye a proyectar una imagen crítica, analítica y fiable.
Este término también se conoce como intermediario de conocimiento, surge de la expresión en inglés content curator. Se ha generado un amplio debate por la exactitud de la traducción. Este concepto es una adaptación o renovación de sistemas antiguos para el manejo de información. Dicha labor está inspirada en el trabajo que tradicionalmente realizaban los documentalistas o los comisionarios de arte, por ejemplo.
Dentro de las primeras aplicaciones que se gestaron se encuentran las desarrolladas en el campo del marketing de documentos para grandes empresas. Posteriormente, se ha extendido hacia el marketing personal, inclusive en nuestro comportamiento como usuarios de la web. En la actualidad se propone como medio para prevenir o manejar adecuadamente la infoxicación. Con ello, se permite aplicarla para la exploración de oportunidades, en cualquier ámbito.
El ejecutor de este proceso se le denomina curador.
Un curador es el encargado de ejecutar una serie de procesos que pretenden buscar información específica sobre un tema concreto, para analizar, priorizar y personalizar los contenidos para darle un sentido útil según un interés concreto para finalmente ser publicada.
El conjunto de dicho pasos se denomina curación. El ejecutar está técnica nos permite estar a la vanguardia y actualizados en los temas de nuestro interés, aumentando la calidad de la información que manejamos y compartimos. Además genera confianza en el público con el que interactuamos.
Establecer la secuencia básica para ejecutar una curación es un tema complicado. No existe un proceso unificado o estándar. En general, los pasos comunes son:
Queda claro que toda esta metodología es laboriosa y exhaustiva. Esto nos representa un período de tiempo que emplear. Por algo las grandes empresas contratan personal especializado para ejecutar estos procesos. Publicar sin hacer este trabajo nos convierte en simples republicadores. es decir, personas que simplemente comparten información sin enriquecerla.
Proyectar una imagen de republicador perjudicial gravemente nuestra visibilidad, reputación y por consiguiente, puede afectar nuestra proyección profesional.
Ahora el dilema importante: