

Nuestra actitud condiciona nuestra trayectoria profesional, se refleja en nuestra identidad digital y analógica. La forma en que percibimos las interferencias, problemas o contratiempos para manipularlos en provecho es un aspecto fundamental para el logro de nuestra metas.
Quizás podríamos empezar por definir actitud. Según la Real academia Española (RAE) este término proviene del vocablo latino actitūdo que se define como: disposición de ánimo manifestada de algún modo. Si exploramos este concepto encontramos una infinidad de las definiciones dependientes de la perspectiva de cada área de estudio.
Al analizar los enunciados más importantes encontramos tres términos en común: evaluación, respuesta y disposición. En general, la forma en que nos enfrentamos a las diversas situaciones es resultado de experiencias anteriores (propias o ajenas), del grado de conocimiento del tema, de nuestro entorno social, de las necesidades o condicionantes emocionales, etcétera. En dicho sentido, resulta de especial interés para trazar nuestro plan de acción, el factor de respuesta a nuestros deseos y prioridades en el logro de nuestros objetivos. La capacidad de reconducción sobre el esquema planteado y la disponibilidad de respuesta también son factores importantes.
Muchas veces, el mecanismo para decidir nuestra profesión puede desencadenarse en dos sentidos:
En algunos casos la coincidencia entre ambos factores es un privilegio. Lo cual no implica que podamos encontrar o aplicar el impulso a nuestra profesión.
Para la toma de decisiones profesionales, por lo general nos basamos en la búsqueda del “éxito”, ya sea a corto, mediano o largo plazo. Nuestro entorno muchas veces condiciona nuestra decisión. Buscar nuestro motor de motivación es una decisión personal y es parte de la ACTITUD que mostramos para transmitir nuestra pasión a nuestro trabajo en el día día.
Explorando por la red, encontré esta frase de Steve Jobs:
“La única manera de hacer un gran trabajo, es amar lo que haces. Si no lo has encontrado, sigue buscando. No te conformes.”
La forma en que vemos los resultados de nuestras decisiones y el valor que le atribuimos es un punto clave en nuestros impulsos vitales.
Recordemos que dejamos claro que nuestra actitud condiciona nuestra trayectoria profesional. Nuestra identidad digital es un punto clave para la búsqueda de oportunidades. La actitud que mostramos nos abren puertas o nos las cierran.